A la hora de contratar empresas de impermeabilización en Valladolid para arreglar nuestra terraza conviene que estemos atentos a algunas cuestiones fundamentales. Lógicamente habrá que elegir adecuadamente el material impermeabilizante y su colocación correspondiente, pero eso difícilmente nos pasará desapercibido. En cambio, hay otros aspectos tanto o más importantes sobre los que conviene prestar especial atención.

La pendiente de la terraza es un factor importantísimo. Las terrazas no son piscinas y deben evacuar el agua lo más rápidamente posible para que funcionen correctamente. Para ello deben tener una pendiente mínima del 1 %, aunque por lo general es aconsejable llegar al 2 %. Esto condiciona mucho la altura de los accesos a las terrazas y de los encuentros con los petos, por lo que debe decidirse desde el primer momento. Una pendiente escasa hará que se acumule la suciedad y el agua y acabe dañando el impermeabilizante.

Otro punto delicado lo constituyen lo que llamamos puntos singulares de la terraza. Por lo general, el material impermeabilizante no fallará por sí mismo, sino que más bien serán sus encuentros, cuando no están bien hechos, los que pierdan la estanqueidad. Los sumideros y gárgolas deben tener unos sellados especiales que no dificulten el paso del agua. En los encuentros con los paramentos verticales, el impermeabilizante debe subir por ellos al menos quince centímetros y quedar bien protegido por el rodapié. Esto sucede no solo en los petos sino también en las chimeneas, los escalones de acceso, etc. De hecho es conveniente que antes de que las empresas de impermeabilización en Valladolid finalicen los trabajos, lleven a cabo una prueba de estanqueidad que efectivamente nos asegure el buen funcionamiento de la terraza.

Desde Intecnia te aconsejamos que vigiles que se cuiden tanto las pendientes como los puntos singulares de tu terraza a la hora de encargar una impermeabilización.